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sábado, 31 de diciembre de 2016

Baú alterna lo amtiguo con la modernidad

País ubicado a orillas del mar Caspio que comparte fronteras con Irán, Armenia, Georgia y Rusia.


Europa / ciberpasquinero

Bakú, o lugar golpeado por el viento, es una ciudad portuaria que ha sido el centro de toda la actividad petrolera de la zona del Cáucaso, desde que fue República Soviética.
Sin embargo, también es una ciudad antigua que conserva intacta su historia de mil 500 años.
En el Cáucaso, lugar de historias, palacios y leyendas, se encuentra Bakú, la capital de Azerbaiyán, un país ubicado a orillas del mar Caspio que comparte fronteras con Irán, Armenia, Georgia y Rusia.
A pesar de la modernidad creciente que se observa en Bakú, mantiene inalterado su casco antiguo, conocido como ciudad vieja anterior.
Un paseo por su casco histórico, es un recorrido por la historia del país, que desde el año 2000 es considerado Patrimonio de la Humanidad por parte de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

La antigua ciudad de Bakú, aislada de la era soviética, conserva impecable la riqueza arquitectónica de fortaleza rodeada por una muralla que protege la Torre de la Doncella, el llamado Palacio de los Shirvan Shahs; su laberinto de calles empedradas, el barrio mercantil, mezquitas y una iglesia ortodoxa, entre otras históricas muestras arquitectónicas.

                        Euro                           
Bakú es en la actualidad un centro científico, industrial y cultural, y será en 2020 sede del Campeonato Europeo de Naciones (Euro).

jueves, 29 de diciembre de 2016

La raicilla.... orgullo de Jalisco

Muestra del ingenio mexicano por rescatar una tradición que ha ido de la mano de las ya conocidas bebidas espirituosas nacionales.

Jalisco / ciberpasquinero

Sin pretender ser competencia con bebidas tradicionales como el tequila y el mezcal, la raicilla resulta ser una bebida alcohólica que guarda la tradición de 16 regiones del estado de Jalisco para convertirse en uno de los orgullos de dicha entidad.
Desde su proceso de elaboración hasta su envasado y combinación son muestra del ingenio mexicano por rescatar una tradición que ha ido de la mano de las ya conocidas bebidas espirituosas nacionales.
No por nada las mismas comunidades que se encargan de elaborar este brebaje de respetables cualidades guarda con celo la fórmula para su elaboración, muy similar a la del tequila.

LechuguillaComo nos comparte Antonio Mejía, productor y promotor de la tradicional bebida jalisciense, este producto es extraído de una de las tantas variedades de agave con que cuenta el país, y que es conocido como lechuguilla.
Explica que esta planta se da perfectamente bien en el campo junto a la roblada y para su aprovechamiento se requiere de esperar un razonable tiempo de ocho años para obtener su madurez.
Es entonces que se le corta el quiote (flor) y las hojas y se le cocina en un horno de piedra, el cual se elabora rústicamente en la tierra, cavando un hoyo en el cual se introducen la leña, las piedras y el corazón de la lechuguilla.

Producto final
Posteriormente y una vez cocida, se le retira del horno y se le machaca para luego depositarlo en un contenedor de madera donde se le deja por cinco o seis días más en espera de su fermentación.
Ya fermentado, es sometido a un proceso de destilación similar al del tequila, con la diferencia de que el producto final resulta ser una bebida cristalina, incluso más transparente que el agua y con 65 por ciento de grados de alcohol.

Combatir el mal genio
Antonio Mejía nos comparte que una de las particularidades de esta bebida es que puede tomarse sola o incluso, para paladares menos tolerantes al grado de alcohol se les pueden ofrecer opciones de bebidas de raicilla con café, paciflora, mandarina, naranja y cuastecomate, entre otros frutos cítricos.
Ello permite incluso la elaboración de bebidas que resultan ser medicinales o remedios naturales para combatir el “mal genio”, dolor de cabeza y problemas respiratorios como congestión y tos crónica.

Café, cacao y vainillaTal es el caso de la bebida de cuastecomate, que es utilizada para la tos crónica y el asma, con resultados bastante satisfactorios según testimonios de quienes han probado la bebida.
No faltan los digestivos como la raicilla de café, cuyo licor es el resultado de la combinación de café, cacao y vainilla silvestre del lugar y que dan por resultado una bebida agradable y dulce al paladar.
                   Saber tomarla                     
Pero para beber hace falta saber, nos aclara Mejía en tono alegre, pues como él mismo nos revela, en lugares como Talpa de Allende se le suele beber como si de agua se tratara, ya que por sus mismas cualidades “no genera cruda” ni efectos molestos como otras bebidas espirituosas.
“Es un producto que por tradición debe ser fuerte y se bebe con estilo, tomando un trago y cerrando los labios para luego dejarlo pasar por la garganta, respirar por la nariz y exhalar por la boca, solo así se aprecia su verdadero sabor tonificante”, concluye.