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viernes, 21 de octubre de 2016

¿Puede el humano vivir más de 125 años?

Las estadísticas señalan que la edad máxima que las personas más longevas alcanzan no se ha incrementado significativamente en las últimas tres décadas.


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México, Conacyt / ciberpasquinero

Desde el pasado 5 de octubre, debido a los resultados divulgados en el artículo "Evidencia de un límite para la expectativa de vida humana", se ha generado un debate entre la comunidad científica acerca de si en verdad los 125 son la edad máxima que puede alcanzar un ser humano.
En este artículo, publicado en la revista Nature, se plantea que a pesar de que la esperanza de vida de las poblaciones humanas como conjunto se ha incrementado, las estadísticas señalan que la edad máxima que las personas más longevas alcanzan no se ha incrementado significativamente en las últimas tres décadas.
Los tres autores, científicos del Departamento de Genética del Albert Einstein College of Medicine, en Nueva York, concluyen que existe un límite máximo para la longevidad humana, y que dicho límite, restringido por condiciones naturales, se encuentra alrededor de los 115 años de vida, con un máximo de 125 años.
El estudio se hizo mediante el análisis de la base de datos The Human Mortality Database, la cual contiene información demográfica sobre mortalidad de 38 países (dentro de los cuales no se encuentra México) y fue creada por investigadores del Max Planck Institute for Demographic Research, en Alemania, y la Universidad de California en Berkeley, Estados Unidos.



Los científicos plantean que si no hubiera un límite para la longevidad humana, existiría un número cada vez mayor de personas que sobreviven en los grupos de mayor edad. Pero en sus estudios observaron que, desde 1980, las poblaciones mayores de 99 años no han visto incrementado su nivel de supervivencia.

Agricultura sin animales

En las civilizaciones del mundo antiguo como China, Mesopotamia o Egipto, la ganadería fue el eje central de su agricultura


México, Conacyt / Ciberpasquinero

La Mesoamérica prehispánica fue el escenario donde tuvo lugar el surgimiento de una cultura milenaria que se desarrolló de manera independiente; además de las aportaciones al campo de la astronomía y la arquitectura, sus habitantes crearon un sistema de cultivo basado en una agricultura sin animales.
De acuerdo con María Teresa Rojas Rabiela, investigadora del Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), mientras que en las civilizaciones del mundo antiguo como China, Mesopotamia o Egipto, la ganadería fue el eje central de su agricultura, en Mesoamérica se desarrolló un sistema de producción agrícola manual que le permitió crear formar propias de cultivar la tierra.
El sistema de trabajo manual, comenta, dio lugar a un conjunto de técnicas y estrategias de manejo que junto con el mejoramiento fitogenético de las especies y la intensificación del uso del suelo por medio de la irrigación y el aterrazamiento, dieron lugar al crecimiento de la capacidad productiva de los pueblos de Mesoamérica.
“Lo distintivo de Mesoamérica es que no hubo domesticación de animales con los cuales los agricultores realizaran las labores del campo y de transporte, que imprimió al desarrollo social y político un sello propio, y la orientó a realizar actividades como la transformación de los paisajes y la organización social y política”, destaca la doctora en ciencias sociales con especialidad en antropología.
Para la investigadora miembro nivel III del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), conocer las claves ambientales, sociales y las técnicas de esta actividad resulta de mucho interés para el país, porque permite entender el funcionamiento y desarrollo de las civilizaciones prehispánicas a partir de sus modestos orígenes.
Por lo anterior, María Teresa Rojas Rabiela ha coordinado investigaciones sobre etnohistoria de la agricultura, del riego y de la tecnología mesoamericana, entre otras líneas. La afirmación sobre el desarrollo de una agricultura sin animales en Mesoamérica es resultado de investigaciones arqueológicas y etnográficas.

jueves, 20 de octubre de 2016

No encuentran ningún vínculo entre la cafeína y un ritmo cardiaco irregular

La prueba de estrés no mostró cambios a corto plazo después de haber bebido café

Al contrario de la creencia popular, el café no parece aumentar el riesgo de ritmo cardiaco irregular en personas con insuficiencia cardiaca, según un pequeño estudio brasileño.
"Nuestros datos trasmiten la tranquilidad de que la mayoría de los pacientes con enfermedad cardiaca podrían beber cantidades moderadas de bebidas ricas en cafeína sin riesgos importantes", comentó el investigador principal, el Dr. Luis Rohde, de la división de cardiología de la Universidad Federal de Rio Grande do Sul, en Porto Alegre.
Hace mucho que se sospecha que las bebidas ricas en cafeína provocan síntomas relacionados con el corazón, como palpitaciones o latidos cardiacos con un ritmo rápido o irregular, dijo Rohde.
"Debido a esta suposición, en la práctica clínica la mayoría de los médicos recomiendan reducir o evitar el consumo de cafeína a los pacientes con alguna enfermedad cardiaca", dijo.
Pero el equipo de Rohde no encontró ningún vínculo entre la cafeína y el ritmo anómalo de los latidos cardiacos a corto plazo.
 "De hecho, nuestros resultados ponen en duda la idea de que los pacientes con enfermedad cardiaca y en riesgo de sufrir arritmias deberían evitar o limitar la ingesta de cafeína", dijo.
La insuficiencia cardiaca se produce cuando el corazón no puede bombear suficiente sangre como para satisfacer las necesidades del cuerpo.

Dato
La moraleja de este estudio es que "cantidades modestas de café son seguras incluso para las personas con problemas cardiacos"


Artículo por HealthDay,