Páginas vistas en total

jueves, 16 de agosto de 2018

Desarrollan curso para capacitar contra acoso y hostigamiento sexual

Buscan sensibilizar y capacitar a la comunidad universitaria y sociedad de la región Centro Occidente



Ciberpasquinero

Especialistas en género de seis universidades que integran la Región Centro Occidente (RCO), de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), participan en un taller para crear y desarrollar un curso gratuito y en línea tendiente a sensibilizar y capacitar en temas de violencia, acoso y hostigamiento sexual.
El taller se desarrolla en la Universidad de Guadalajara (UdeG) como parte del Programa de Fortalecimiento de la Cultura de Género de la RCO, además de formar parte del Protocolo Universitario para Atender los Casos de Acoso y Hostigamiento implementado por esta Casa de Estudio, explicó la Coordinadora de Relaciones Institucionales, maestra Nadia Paola Mireles Torres, quien asiste al taller.
"Se inscribe en dos líneas: una es el Programa de Fortalecimiento de la Cultura de Género de la ANUIES, que lleva mucho tiempo trabajando mediante una red; otra es el trabajo del protocolo en nuestra Universidad, que prevé diferentes estrategias y acciones para abordar el tema de la discriminación y la violencia de género", afirmó.
Mireles Torres añadió que la UdeG aprovecha la labor que hace la RCO en temas de género y trabaja de manera conjunta con las universidades para desarrollar, planear e implementar este curso abierto, masivo, en línea y gratuito, a fin de que dichas instituciones lo difundan en sus comunidades.
El curso denominado "Curso en línea, abierto y masivo" (MOOC, por sus siglas en inglés) estará enfocado en capacitar a estudiantes, profesores, trabajadores administrativos y sociedad en tópicos como la diferencia entre sexo y género; leyes y protocolos de violencia de género; e identificar, prevenir, abordar y sancionar el acoso y el hostigamiento sexual en los ámbitos universitarios.
El taller fue dirigido por el Director Deneral de la asociación civil Gendes (Género y Desarrollo), maestro Mauro Antonio Vargas Urías, con la intención de conocer los problemas específicos de cada universidad en su vida interna, y que del trabajo interinstitucional surjan propuestas de los contenidos que deberá tener el curso.
Vargas Urías aseguró que buscan generar una herramienta de capacitación de carácter audiovisual y en línea que esté consensuado y homologado con las universidades que forman parte de la RCO, e impulsado desde la ANUIES.
"El taller es para estructurar el diseño de este MOOC, lo que implica construir un objetivo claro, los módulos, los temas y sus objetivos pedagógicos; para que quien acceda a esto pueda ir comprendiendo y avanzando con herramientas muy claras", expresó.
El curso podría estar a disposición de los interesados antes de que finalice el año, aunque esto dependerá del proceso de diseño y planeación definido por las universidades que integran la RCO.
En el taller participan especialistas y funcionarios de las universidades Michoacana de San Nicolás de Hidalgo; de Colima; Autónoma de Nayarit; del Valle de Atemajac y del Instituto Tecnológico de Jiquilpan, además de la UdeG.
Las discusiones y actividades continuarán este viernes en el salón José Guadalupe Zuno del edificio de Rectoría General

miércoles, 1 de agosto de 2018

El Sol tuvo un nacimiento terrible

Unos cristales atrapados en meteoritos han revelado que la estrella tuvo un pasado muy violento en el que bombardeaba su vecindario.



España / ciberpasquinero

¿Cómo se formó el Sol? ¿Cuándo apareció el Sistema Solar? La idea general es que hace 4.600 millones de años, algún tipo de acontecimiento muy energético, como una explosión de supernova, hizo que una parte de una gran nube de gas y polvo comenzara a contraerse por efecto de la gravedad. 
Esta contracción dio lugar a un disco plano y giratorio de gas y polvo en cuyo centro se acumuló la mayoría de la materia, formando un "protosol" que engulló hasta el 99,9% de la masa del disco. 
Cuando este protosol se calentó lo suficiente comenzaron a producirse reacciones de fusión nuclear que generaron helio a partir de hidrógeno (entre otras reacciones). 
Después, el material sobrante del disco se fue concentrando en fragmentos cada vez mayores y se formaron los llamados planetesimales. 
El viento solar despejó el vecindario de la estrella y las temperaturas de esa región bajaron, permitiendo que los planetesimales crecieran y atrajeran mayores cantidades de gas. 
Finalmente, los materiales más pesados se acumularon cerca de la estrella y formaron planetas rocosos, mientras que en las afueras se acumularon los ligeros y se formaron los gigantescos planetas gaseosos.
Un estudio que se acaba de publicar en Nature Astronomy ha recogido un testimonio de excepción de aquellos días. 
Científicos de la Universidad de Chicago han analizado burbujas de gas halladas en hibonitas, unos antiguos cristales azules que quedaron atrapados en algunos de los meteoritos que han chocado contra la Tierra. 
Las burbujas de gas halladas solo son posibles en un escenario en el que el Sol estuviera liberando al espacio montones de partículas de alta energía. 
Son, de hecho, la primera evidencia concreta que revela que los primeros días del Sol fueron muy violentos.
"El Sol era más activo al comienzo de su vida: tenía más erupciones y creaba una corriente más intensa de partículas cargadas. 
Por así decirlo, era como mi hijo de tres años", ha bromeado en un comunicado Philipp Heck, autor del estudio e investigador en la Universidad de Chicago.
El Sol es hoy un gigantesco orbe de plasma (gas extremadamente caliente y cargado eléctricamente) que tiene atrapados con su gravedad a los planetas del Sistema Solar. 
Experimenta un ciclo solar de 22 años (algo así como un ciclo de respiración estelar), en el que los polos magnéticos se invierten. 
Así se establecen fases de mínima y máxima actividad. 
Durante su apogeo, es cierto que el Sol da lugar a más manchas solares, más erupciones, más eyecciones de masa coronal y auroras más resplandecientes en la Tierra. 
Sin embargo, y aunque estos ciclos parecen influir en el clima terrestre y que comportan un riesgo claro para nuestro planeta, hoy en día esta estrella es lo suficientemente benigna como para tolerar la presencia de vida en la Tierra.

UN JOVEN Y VIOLENTO SOL

Pero los cristales de hibonita han revelado que en los albores del Sistema Solar el Sol era mucho más violento. 
Antes de que se formasen los planetesimales, y de que se despejara el entorno de la protoestrella, el disco de gas que rodeaba el centro del Sistema Solar alcanzaba una temperatura de 1.500 ºC. 
Según los investigadores fue cuando esta parte del disco comenzó a enfriarse cuando se formaron los minerales azules hallados en los meteoritos. 
Después, el joven Sol disparó protones y partículas subatómicas al espacio.
Resulta maravilloso, pero todavía hoy es posible detectar las huellas dejadas por el impacto de esas partículas energéticas contra los cristales de hibonita. 
De hecho, cuando los protones golpearon los átomos de calcio del interior de estos, los rompieron en átomos de neón y helio gaseosos.
Durante miles de millones de años, estos átomos han estado atrapados en la hibonita. 
Los caprichos del destino quisieron que las colisiones que formaron el Sistema Solar les llevaran a integrar rocas espaciales. 
La suerte llevó a que algunas de estas cayeran en la Tierra en forma de meteoritos.
La carambola continuó cuando las benignas condiciones del Sol permitieran el desarrollo de la vida, y de la ciencia más avanzada. 
De hecho, no ha sido hasta recientemente cuando los investigadores han capacidad de poder analizar la composición del gas atrapado en estos cristales. 
Lo han logrado gracias a un avanzado espectrómetro (capaz de medir la composición química de los objetos) y a un láser, que usaron para fundir pequeños gránulos de cristal de hibonita y liberar el helio y el neón atrapados en su interior. 
"Obtuvimos una señal sorprendentemente intensa, mostrando la presencia de neón y helio", ha dicho Levke Kööp, director de la investigación.

LA PRIMERA PRUEBA CONCRETA

Esas minúsculas cantidades de neón y helio atrapados en la hibonita constituyen la primera evidencia concreta de la potente actividad del Sol durante su infancia. 
Además, al contrario que otras evidencias de la pasada actividad solar, no hay otra buena forma de explicar el origen de los cristales de hibonita.
"Esto es como si alguien al que conocemos es un adulto tranquilo, sospecháramos que de pequeño era un niño activo pero que no tuviéramos ninguna prueba", ha dicho Heck. 
Pero entonces, un día subes al ático y encuentras sus juguetes rotos y sus libros con las páginas desgarradas: tendrías la prueba de que esa persona fue alguna vez un niñito repleto de energía".
Aparte de encontrar evidencias de la vida pasada del Sol, los investigadores han detectado que los materiales más antiguos del Sistema Solar fueron irradiados pero que otros más recientes no. también han hallado evidencias que sugieren que ocurrió "un gran cambio" durante el nacimiento del Sistema Solar después de que se formaran los cristales de hibonita: 
"Quizás la actividad del Sol disminuyó o quizás los materiales más jóvenes del disco protoplanetario no pudieron viajar a los lugares del disco donde la irradiación era posible".
¿Para qué sirve saber todos estos detalles sobre el nacimiento del Sol y los planetas? 
Además de para comprender los orígenes del Sistema Solar y de los otros sistemas planetarios, Heck ha explicado que entender mejor estos fenómenos ayudará a "adquirir una mejor comprensión de la física y la química de nuestro mundo natural". 
Uno absolutamente dominado por la infuencia del Sol.


Referencia bibliográfica:
L. Kööp et al., 2018. High early solar activity inferred from helium and neon excesses in the oldest meteorite inclusions. Nature Astronomy. DOI: 10.1038/s41550-018-0527-8

martes, 31 de julio de 2018

Bosques tropicales supuestamente vírgenes revelan una larga historia de explotación humana




España / ciberpasquinero

Los exploradores del siglo XIX que visitaban los bosques nublados de los Andes Ecuatorianos solían referirse a estos ambientes como "naturaleza" prístina. 
Pero lo que estaban observando era en realidad una zona que había sido intensamente cultivada y deforestada por las poblaciones indígenas a lo largo de cientos de años. 
Ahora un estudio de un equipo internacional con participación de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), publicado en la revista Nature Ecology & Evolution, arroja nueva luz sobre la capacidad de recuperación de ecosistemas altamente biodiversos después de sufrir una modificación humana prolongada.
Los bosques nublados de los Andes son uno de los entornos más biodiversos y amenazados de la Tierra. 
"Si queremos conservar y restaurar estos bosques, es esencial conocer cómo funcionan y entender su historia, y pare eso nos tenemos que remontar a varios milenios atrás en el tiempo", explica Encarni Montoya, paleoecóloga del Instituto de Ciencias de la Tierra Jaume Almera, del CSIC. 
Montoya ha participado en esta investigación, liderada por Nicholas Loughling, de la Open University del Reino Unido, que ha contado con la colaboración de científicos de la Universidad de Ámsterdam y del Instituto Geofísico de la Escuela Politécnica Nacional de Ecuador.
"En este trabajo, reconstruimos los últimos 1.000 años de impacto humano sobre los bosques nublados del Valle de Quijos de Ecuador, una ruta comercial vital entre el Imperio Inca y los pueblos indígenas de la región amazónica. 
El valle lo utilizaron también las expediciones españolas a partir de 1538 para adentrarse en el Amazonas en busca del oro, la plata y la canela. 
A pesar de su importancia histórica, apenas existen trabajos de este tipo en la zona", añade Montoya.
Los investigadores extrajeron y averiguaron la edad de los sedimentos del fondo del lago Huila. 
A través del análisis del polen fósil preservado en los sedimentos, pudieron reconstruir las características del paisaje existente así como las prácticas humanas que se desarrollaron en la zona durante los últimos 1.000 años.
Antes de la llegada de los colonizadores europeos, los pueblos indígenas cultivaban y gestionaban la tierra de forma intensiva. 
Este uso provocó una deforestación mucho mayor que la derivada de la actividad ganadera que se empezó a realizar en la zona a partir de la segunda mitad del siglo XX. 
Según los registros lacustres analizados por los autores del estudio, el uso intensivo de la tierra acabó de forma abrupta hacia 1588 a consecuencia del diezmo masivo de los pueblos indígenas como resultado de la invasión europea.
"El bosque nublado tardó unos 130 años en recuperarse y volver de nuevo a una forma y estructura equivalente a la de los bosques previos a la llegada del hombre al continente", dice Nicholas Loughlin, primer autor de este estudio que forma parte de su tesis de doctoral.
"Los exploradores que en el siglo XIX describieron una "naturaleza prístina" estaban, sin saberlo, observando en realidad un bosque secundario que estaba influenciado por siglos de actividad humana. 
Fue el subsiguiente abandono de la zona como consecuencia de la invasión europea lo que propició una recuperación ecológica que se desconocía", explica Montoya, directora de la tesis de Loughlin.
La investigación ofrece también un punto de vista único sobre la cultura de las poblaciones indígenas de las Américas. "Nuestro estudio está centrado únicamente en el Valle de Quijos. 
Una cuestión que todavía permanece es cómo de característica es esta región para la zona de los Andes. Para responder a esta incógnita, queremos ampliar el alcance de nuestras investigaciones a lo largo de los bosques nublados de los Andes Ecuatorianos orientales", explica Loughlin.

--