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jueves, 27 de febrero de 2014

Carnavales de México, festividades paganas derivadas en “jolgorios”

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Las fiestas de carnaval en México encuentran
sus primeros registros en la época de La Colonia, que al paso de los años
han sufrido modificaciones, pero que en su esencia año tras año logran que
las preocupaciones cotidianas se olviden aunque sea por unos días.
En esa época las celebraciones eran de estricto carácter religioso e, incluso,
las fiestas de carnaval están ligadas a la cuaresma de Semana Santa.
Por una semana, o más, los pobladores se entregan, en cuerpo y alma, al
regocijo; los disfraces (antifaces, gorros, lentejuelas, serpentinas), variados
y multicolores, salen de los baules, se les actualiza o en algunos casos se
les reemplaza para entregarse a la juerga, la fiesta, la felicidad que significa
el carnaval.
Cada año, en las fechas de carnestolendas, las ciudades se transforman en
fiesta multicolor, no sólo por las escenografías que se montan por las
calles y los carros alegóricos que desfilan por las calles de las ciudades
durante las fiestas, sino por la actitud de las poblaciones que se preparan y
predisponen a la alegría.
Las características de las diversas festividades de las carnestolendas en
México son similares, tanto en Veracruz, como en Mazatlán, Campeche y
Mérida. En estas ciudades la primera actividad es la quema del “mal
humor”. La diferencia es que en algunas partes se le quema y en otras se le
sepulta o ambas.
Aunque cada celebración tiene sus características e incluso por la
antigüedad de su celebración es que toma cuerpo la festividad del carnaval.
Al parecer el de Campeche sería el más antiguo (con 174 años); el de
Mazatlán (166 años), el de Veracruz (89 años) y así sucesivamente.
El carnaval de Campeche, el más antiguo en México (1840), inicia con el
paseo fúnebre y el entierro del “mal humor” que es representado por un
muñeco de trapo vestido de pirata, al que pasean por las calles y el
malecón de la ciudad para luego colocarlo en un ataúd y tras quemarlo,
entierran al muñeco.
Una vez muerto el “mal humor” comienza el festival de las flores, desfile de
carros alegóricos; inician los bailes populares que duran día y noche (El
Baile del Sombrero y La Guaranducha); la “mojadera, previo al Miércoles de
Ceniza, los niños campechanos se arrojan globos llenos de agua; el
“martes de pintadera”.
El de 2014 inició el 15 de febrero para concluir el 4 de marzo y para su
celebración, las autoridades municipales destinan 4.2 millones de pesos, 20
por ciento más que un año antes.
El carnaval de Mazatlán, que este año de realizará del 27 de febrero al 7 de
marzo, tiene la característica que se desarrolla a ritmo de banda, la música
de Tambora regional de Sinaloa que trascendió al mundo con el nombre de
“la onda grupera”.
Es tradicional que el programa de las fiestas incluye actividades de carácter
cultural (certámenes de poesía, premio de literatura, entre otros).
Desde 1898, el carnaval se volvió una celebración espontánea realizada por
los habitantes del puerto. Este rasgo lo convierte en un carnaval de los más
antiguos que se organiza de esta manera en el país.
Pese a su juventud (89 años) el de Veracruz es el carnaval que se ha
colocado como la gran festividad en estas fechas, que ahora se desarrollará
del 25 de febrero al 5 de marzo. Aunque inició sus celebraciones en la
época de La Colonia, en esa época la celebración se apegaba a un carácter
religioso.
Pero como se le conoce actualmente, este carnaval se concibió en 1925,
año desde el cual ha evolucionado, pero sobre todo trascendido dentro y
fuera del país.
Una vez que el “mal humor” se ha ejecutado y quemado y dado inicio a la
festividad, la ciudad se autoproclama como la más alegre del mundo y en
donde todas las preocupaciones se olvidan por unos días y todo el mundo
se entrega en cuerpo y alma al regocijo de estar vivo.
En el Siglo XVIII, el carnaval en Mérida se celebraba los domingos y martes
con gran pompa en la alameda, fiestas en las que participaba la gente
adinerada, ante la expectación curiosa del pueblo, en su mayoría indígena.
La clase media poco a poco fue incorporándose a estas festividades que
tuvieron resonancia mundial por la elegancia y originalidad.
Por 40 años, la gente se dio cita a lo largo de una de las avenidas más
importantes de la ciudad blanca: el paseo Montejo, para ver el paso de los
carros, comparsas y los reyes con sus cortes reales durante el carnaval.
La fiesta del Mayab se caracteriza por el colorido de los disfraces,
comparsas y exóticos vestuarios, mientras que por las noches la bóveda
celeste se pinta de las luces multicolores de los juegos pirotécnicos.
Las fiestas de carnestolendas en México encuentran también otros lugares
para su celebración. Los disfraces y las verbenas populares también se les
puede apreciar, 40 días antes de la Pascua en Cozumel donde se aprecian
las estudiantinas locales del 26 de febrero al 5 de marzo; en Tlaxcala (del
27 de febrero al 4 de marzo) se aprecian los bailes de los danzantes
conocidos como “Huehues” con indumentarias coloridas y máscaras
talladas en madera; en Morelos con sus tradicionales Chinelos, personajes
tradicionales de las entidad que salen a brincar y bailar a lo largo de las
calles.
En Ensenada las fiestas carnavalescas son del 27 de febrero al 4 de marzo;
en La Paz, del 27 de febrero al 4 de marzo; y en Tabasco del 19 de febrero
al 4 de marzo.

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