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lunes, 13 de agosto de 2012

¿Hasta 70 veces siete?

 ¿Tendremos que perdonar a los políticos?


 .... y también los "padrecitos"

 

 

Todo sea por mi maestro

 

 

Meditación del Papa

Si mi hermano comete una falta contra mí, yo debo actuar con caridad hacia él y, ante todo, hablar con él personalmente, haciéndole presente que aquello que ha dicho o hecho no está bien. Esta forma de actuar se llama corrección fraterna: no es unareacción a una ofensa recibida, sino que está animada por el amor al hermano.

Comenta san Agustín:

"Quien te ha ofendido, ofendiéndote, ha inferido a sí mismo una grave herida, ¿y tú no te preocupas de la herida de tu hermano? ... Tú debes olvidar la ofensa recibida, no la herida de tu hermano".
¿Y si el hermano no me escucha? Jesús en el Evangelio indica una gradualidad: ante todo vuelve a hablarle junto a dos o tres personas, para ayudarle mejor a darse cuenta de lo que ha hecho; si, a pesar de esto, él rechaza la observación, es necesario decirlo a la comunidad; y si tampoco no escucha a la comunidad, es preciso hacerle notar el distanciamiento que él mismo ha provocado, separándose de la comunión de la Iglesia.

Todo esto indica que existe una corresponsabilidad en el camino de la vida cristiana: cada uno, consciente de sus propios límites y defectos,está llamado a acoger la corrección fraterna y ayudar a los demás con este servicio particular. 

Benedicto XVI, 4 de septiembre de 2011. 

 

...Y mi guía en estos avatares

 

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